Una experiencia compartida

Completado el equipo base (cinco pescadores y el timonel) la jornada consiste en poco mas de 30 horas desde que salimos a las 7 de la mañana y regresamos después del almuerzo, arri-bando al Puerto de Reconquista aproximadamente a las 16 hs. Durante el tiempo de la excursión, nada habrá de faltar: guía y lancha de apoyo, combustible, carnada, comida, todo está resuelto, en función de nuestra experiencia.

Los pescadores disfrutarán su desayuno, almuerzo, merienda y cena en el barco, donde dormirán en camarotes con literas ya dispuestas con sábanas, almohadas y abrigos.

Una vez arribados al pesquero elegido, una parte del contingente partirá hacia las famosas “correderas” o sitios de pique donde no podemos arribar con el barco por razones obvias de calado.

Los que permanecen a bordo, pueden pescar desde el mismo “Tonawanda” con total comodidad. A la hora del almuerzo, los pescadores podrán disfrutar de nuestra cocina, aprobada y alabada por paladares de distintas nacionalidades que lo han compartido con nosotros en distintas excursiones.

Habitualmente, la hora del placer del almuerzo se pacta con quienes salieron en lancha, para disfrutar la compañía, las anécdotas de la jornada y las bromas típicas del buen humor de los pescadores.

La tradicional “siesta” del interior de la Argentina, que no suele ser costumbre en otras latitudes, es un descanso breve después del almuerzo que resulta opcional para el pescador que se esté preparando para la pesca vespertina y nocturna.

Lo que proponemos es una experiencia real de pesca, en donde nada queda librado al azar. Las expediciones son diagramadas a gusto del turista y en base a nuestro trabajo profesional que les ofrecerá  alternativas en un menú de opciones realmente variado. La atención es absolutamente personalizada y permanente. Nuestro servicio hará de tu estadía una vivencia excepcional.

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