UN ESPECIAL ESTILO DE CAZA |
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La caza deportiva de la paloma es una de las más apasionantes. La paloma posee una gran habilidad para cambiar de rumbo en cuestión de milésimas de segundo, lo cual le demanda a su cazador un tiro de precisión, pulso y rapidez, como así también una correcta estimación de la velocidad y dirección de vuelo, a la vez que le otorga a su cacería una gran dosis de dinamismo y emoción.
La paloma mediana se reproduce en más de una oportunidad por año y vuela diariamente para comer hacia campos sembrados, esto se constituye en una interesante experiencia por la dificultad que presenta el tiro al vuelo.
Una vez que llegan de la migración, se dispersan por los bosques en pequeños grupos y se crían en colonias. A pesar de ello, se producen disputas territoriales entre los machos.

Es bueno tener en cuenta que existen dos momentos distintos en los hábitos de las palomas durante el año. Por lo tanto, los programas de caza se ajustan a esos parámetros: de marzo a mediados de junio es la época en que comienza la cosecha del sorgo y el maíz.
Los grandes dormideros de palomas comienzan a dividirse en otros más pequeños cercanos a los lugares de alimentación, sobre el llano. Esto lleva a los cazadores a los campos recién cosechados y cerca de los bebederos del ganado. Al mediar la tarde, se pueden observar bandadas que retornan a su lugar para dormir.
La otra época del año es de mediados de junio a marzo. Después de las primeras heladas, las palomas anidan en los dormideros, durante este tiempo vuelan desde este lugar hasta los campos donde se alimentan, en forma permanente. |